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Tras conocer hace un par de semanas que se iniciaba una investigación a Google por prácticas monopolísticas, tras su declaración oficial no hemos vuelto a saber mucho más sobre este caso. En estos días ha estado decidiendo quién sería el encargado de declarar ante la comisión del de Estados Unidos porque desde el se pedía a un ejecutivo de alto nivel, es decir, al CEO de la compañía,, o el actual Director Ejecutivo, Erich Schmidt. Ayer, al final, se disiparon las dudas, será Schmidt el que declare ante el Senado.

El jueves, durante una conferencia en Idaho, Schmidt declaró que la decisión aún no estaba tomada y que, básicamente, se centraba en buscar quién representaría mejor a la compañía, por tanto, era más un aspecto legal que otra cosa. Lo que sí quiso dejar claro fue que, fuese quien fuese la persona que declarase ante el comité antimonopolio, cooperaría plenamente con las autoridades. El tiempo jugaba a la contra de Google y el Senado ya declaró que si Google no daba el paso entonces citarían, directamente, a , por tanto, parece que las preferencias de la Comisión estaban claras y Google ha intentado satisfacerlas con este movimiento.

De todas formas, que sea Schmidt el que declare tiene mucho sentido, en el fondo, ha llevado las riendas de la compañía durante diez años y ha sido la cara visible que ha establecido relaciones con otras empresas y gobiernos; de hecho, esa es una de sus funciones actuales, establecer líneas de colaboración con los gobiernos. Por tanto, Google enviará a su embajador de más alto rango a contestar las cuestiones que plantee el comité sobre la estrategia, la situación de la compañía o sobre algunos productos como . Aún así, hubo un tercer ejecutivo cuyo nombre se barajó para acudir al Senado, David Drummond, responsable de asuntos legales de Google pero, al final, se cayó de la lista cuando los responsables del comité del Senado enviaron una carta a Google en la que indicaron que querían conocer detalles vinculados a las operaciones comerciales que poco o nada tenían que ver con asuntos legales.

Enviar a Schmidt es todo un acierto, básicamente, porque es el ejecutivo más experimentado de la compañía y podrá enfrentarse al Senado con algo más de comodidad que Larry Page que, prácticamente, acaba de aterrizar en el cargo.

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