Google ha dado un paso adelante apostando por la personalización de las búsquedas según los enlaces en redes sociales, y aunque obviamente primero será Google+ el más beneficiado (de hecho habréis notado que ya se van viendo resultados por los +1), todo indica que Facebook y Twitter también acabarán dando su brazo a torcer.

Los que esto supondrá hacen que el término SEO (Search Engine Optimization) puramente entendido se tambalée en beneficio del  (Social Media Optimization), ya que no será suficiente con optimizar una con un buen SEO, sino que habrá que ir más allá y entrar en la esencia de lo que se entiende por web social, buscando que el usuario viralice y comparta contenidos, y ello sea valorado por Google para un buen posicionamiento.

Como explicaba Marcos Sicilia en una de sus ponencias (ver slideshare), mientras que el SMO busca que tu información se encuentre lo más fácilmente posible, el SEO busca que tu página se encuentre de la forma más fácil posible. Podríamos decir que la diferencia principal entre ambas es el tipo de algoritmo que se usa, mientras que el SEO usa un algoritmo matemático, el SMO usa un algoritmo más humano. Asimismo no hay que olvidar que la finalidad no deja de ser la de hacer llegar una información a un público determinado.

Sheryl Sandberg, una de las mayores responsables del éxito de Facebook, explicó en una reciente ponencia los cambios más significativos en Internet:

  1. En primer lugar habló de un de actitud en los , en la que se pasa de actitud pasiva para ser transmisor activo de información.
  2. En segundo lugar habla de que se ha pasado del usuario anónimo como el que podíamos conocer en los tradicionales foros, a un usuario real, cuyos perfiles son ventanas directas a sus vidas.
  3. Por último habla del paso del crowdsourcing (sabiduría de masas) al friendsourcing (sabiduría de ).

Vemos con esto que la web se socializa cada vez más, llegando el día en que serán las propias personas quienes posicionen los buscadores, y que los contenidos de calidad serán los que primen. Sin duda, un gran paso para una red de calidad.

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